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La dificultad
de escalada de una montaña no
siempre se mide por su altura sobre
el nivel del mar. Si bien es cierto
que es este un factor a tener en
cuenta, debido al necesario proceso
de aclimatación, también es cierto
qué, por encima de 6.000 metros todo
es muy complicado.

Nuestra
montaña, el Ausangate, no es de las
más altas que hemos escalado, y no
por ello está exenta de riesgos. Se
trata de una montaña poco
frecuentada, poco ascendida (no
tenemos constancia de ninguna
expedición española que haya
coronado su cima).
La ruta
elegida para la ascensión es la vía
normal, que transcurre por la cara
sur. Esta ruta ya está clasificada
como técnicamente alta, puesto que
exige escaladas en hielo por encima
de los 6.000 metros. También existen
vías abiertas por las demás caras,
todas ellas altamente técnicas.
Una vez
iniciada nuestra aclimatación por el
mero hecho de haber llegado al
campamento base, a 4.430 metros de
altitud, lo siguiente que nos
propondremos será alcanzar el campo
de altura y único campamento
intermedio hasta la cima, situado a
5.400 metros.

Ya “sólo”
quedará medir nuestras fuerzas y
esperar a que, al día siguiente, la
montaña nos permita subirla, porque,
nosotros ponemos la pasión y la
fuerza, ellas, nos dan su
permiso...o no.
Después de
la cumbre, como siempre, “sólo”
queda bajar... |