En una empresa de estas
dimensiones es necesario estudiar al máximo
cualquier apartado de cara a minimizar los riesgos
de cualquier clase.
La alimentación no es una
excepción, de manera que hay que poner la máxima
atención para evitar cualquier problema.
En este tipo de actividad,
podemos diferenciar claramente dos tipo de
alimentación. Una es aquella que se realiza en las
poblaciones, mientras que la otra es la que sucede
en la montaña.
1) ALIMENTACION EN POBLACIONES:
Os sonará la famosa frase “nada
como comer en casa”. Pues nuestro objetivo cuando
estemos en poblaciones, no es ni más ni menos que el
de intentar hacer realidad esta “verdad universal”.
Para conseguirlo intentaremos abastecernos en los
mercados de las ciudades de alimentos conocidos como
verduras, patatas, arroz, huevos, etc., productos
conocidos por nuestro cuerpo, que evitarán molestos
problemas intestinales.
2) ALIMENTACION EN MONTAÑA:
Basada principalmente en
productos liofilizados, barras energéticas, frutos
secos, etc., en definitiva, alimentos con un alto
contenido energético y calórico, fácil de
transportar por su reducido peso y rápido de
preparar y que nos aportan todo lo necesario para un
buen funcionamiento a alturas por encima de los
4.000 m. Aunque creerme, nada como un bocadillo de
jamón serrano...