A mediados del mes de Noviembre, partiremos de
Valencia, vía aérea, rumbo a Santiago de Chile,
capital de Chile. Una vez allí, nos dirigiremos en
vuelo regular interno a la ciudad norteña de Calama,
punto de partida en el que será nuestro medio de
transporte durante los próximos 600 kilómetros, la
bicicleta de montaña.
Desde Calama nos trasladaremos, ya en bicicleta, al
bello y pintoresco San Pedro de Atacama, situado a 2400
metros de altitud. Utilizaremos este pueblo como base de
las siguientes tres jornadas, pensadas con el doble
objetivo de aclimatar, dada la altitud alcanzada en
alguna de ellas, a la vez que visitar lugares de una
belleza excepcional:
Géiseres del Tatío: A más de 4300 metros de
altitud, son un espectáculo único que puede
acompañarse de la visión de vizcachas y vicuñas y de
baños termales en aguas que alcanzan los 54 grados. La
fluctuación térmica es grande: -10ºC antes de la
salida del sol y 15-20ºC cuando ya ha salido.
Valle de la Luna: A 15 kilómetros del pueblo,
situado en la cordillera de la Sal. Tal y como su nombre
indica, la forma y colores de las rocas que allí se
encuentran, dan al paisaje una apariencia lunar.
Observar desde este lugar el atardecer, mirando como la
luz hace variar la tonalidad de los volcanes que se
observan a lo lejos, hasta el rojo intenso... convierte
este espectáculo en una experiencia increíble y
sobrecogedora.
Ruinas de Tulor: Es un antiguo poblado
atacameño de más de 3000 años de antigüedad que se
encontraba sepultado por la arena.
Una vez concluidas estas tres jornadas, nos
dirigiremos rumbo al Sur, en jornadas regulares, no sin
antes hacer acopio de agua potable y víveres en
abundancia suficiente para hacer frente a esos
aproximadamente 600 kilómetros de desierto.
Pasaremos algunas noches donde la vida no
existe, en la región más seca y desolada del
Atacama central, un lugar en el que jamás se ha
registrado lluvia, en el que las posibilidades de vida
son nulas y no hay supervivientes de una sequía que ya
dura 10000 años: ni agua ni escorpiones, ni
depredadores ni presas, sólo esterilidad.
Nuestro periplo concluirá en la ciudad de Copiapó,
donde habremos completado la travesía por el duro
desierto así como nuestra aclimatación, indispensable
para afrontar la imponente altitud del volcán más
alto del mundo.
Después de descansar un día en Copiapó, la
siguiente jornada nos dejará cerca de la base del Ojos
del Salado, en Laguna Verde, a 4200 metros, donde,
después de registrarnos en el retén de carabineros,
acamparemos en las termas.
En la siguiente jornada subiremos hasta el refugio
Atacama, a 5250 metros de altitud. Esta jornada se puede
hacer en vehículo todo-terreno en menos de 2 horas.
Nosotros lo intentaremos hacer en bicicleta de montaña.

RUTA
DE ASCENSIÓN
La siguiente jornada nos llevará, de 2 a 4 horas, al
refugio Tejos, a 5750 metros de altitud. Seguimos con
nuestra idea de subir en bicicleta...¿o tal vez ya no?.
Dejaremos las bicicletas en el refugio Tejos, para
afrontar, al día siguiente, la última jornada, día de
cumbre. Emplearemos de 6 a 9 horas, pasando por el
cráter del volcán (6750 m.), para hacer cumbre, a 6893
metros de altitud.